viernes, 3 de agosto de 2018

La Reina Roja en el Templo Mayor por corta temporada SABADO 4 DE AGOSTO DEL 2018


La Reina Roja en el Templo Mayor por corta temporada

miercoles 8  DE AGOSTO DEL 2018

NOS REUNIREMOS EN LA ENTRADA DELA CASA DE ESPAÑA EN MEXICO 
REPUBLICA DE GUATEMALA DETRAS DE CATEDRAL
HORA DE ENCUENTRO 10 30 am
COOPERACIONPOR VISITA GUIADA 100 PESOS
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LA REINA ROJA 



Se le considera una de las féminas más poderosas de su época (por su cercanía con la hechicería), pues ha permitido seguir de cerca la pista del papel que ocupaban las mujeres en la realeza maya.
Su recinto funerario, descubierto en 1994, en las ruinas de Palenque, develó una bóveda con dos acompañantes más —una mujer y un niño la siguieron a la tumba, literal— y así mostró al mundo el detalle, respeto y misticismo con el que los mayas daban la despedida de sus mandatarios al otro mundo, mejor conocido como Xibalbá.

La mismísima esposa de Pakal “El grande”, (bueno su réplica) que fuera encontrada en la ruinas de Palenque, llega desde el Museo Metropolitano de Arte, en New York, a la capital chilanga. La Reina Roja en el Templo Mayor solo estará hasta finales de septiembre. Descubre en la exposición «La reina roja, el viaje a Xibalbá», uno de los vestigios mayas más enigmáticos de este siglo.

Este personaje se rodea de misticismo, desde su hallazgo hace más de dos décadas, lo que podrás observar de La Reina Roja en el templo Mayor, en realidad es la réplica de su ajuar, conformado por piezas originales; cuentas verdes, la máscara de malaquita, su tocado, detalles de obsidiana y una diadema —a manera de distintivo tradicional— en el característico ornamento maya.

Dónde: Museo del Templo Mayor, Seminario 8, Centro
Cuándo:  27 de julio al 9 de septiembre de 2018.

Cuánto: entrada libre a estudiantes, maestros INAPAM
LAPIDA DEL CANONIGO PALOMARES

Detalló que junto con los restos adjudicados a Hernán Cortés que reposan en la iglesia de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno (también en el Centro Histórico de esta ciudad), y los del arzobispo fray Juan de Zumárraga, los de Miguel de Palomares son los únicos de españoles conocidos —hasta ahora— que participaron en la conformación de la naciente capital novohispana.

“Tenemos certeza de que esta lápida fue depositada en la nave, próximo al altar de la Iglesia Mayor, mandada a construir por Hernán Cortés y que precedió a la construcción de la catedral. Mediante la excavación que dirigió el arqueólogo José María García Guerrero, también ubicamos el muro que limitaba por el este ese primer templo”, refirió. La losa se halla partida en dos debido a una fractura circular de 20 cm de diámetro que se observa al centro. Este orificio debió servir para fijar una cruz de madera.

Las labores de limpieza y estabilización encabezadas por la restauradora Diana Medellín Martínez, del Museo del Templo Mayor, dilataron debido a la naturaleza de la piedra en que fue elaborada, llamada comúnmente “chiluca”, que al ser una toba volcánica se deshace fácilmente. De forma paulatina se eliminó la humedad contenida tras siglos de permanecer enterrada, y se diseñó un soporte metálico para manipularla y mantener unidas las partes en que está dividida.

Con el objetivo de corroborar la identidad del canónigo Miguel de Palomares e indagar más sobre su vida, se conformó un equipo interdisciplinario que ha ido aportando datos reveladores, por ejemplo, que padeció la dolorosa enfermedad de Perthes, y que entre sus funciones como integrante del primer cabildo eclesiástico, entre 1536 y 1542, llegó a escuchar en confesión al arzobispo fray Juan de Zumárraga.

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