miércoles, 12 de marzo de 2014

JUEVES 13 DE MARZO DEL 2014 CHARLA VIRREINAL"EL ACUEDUCTO DE CHAPULTEPEC" Y "LAS PERLAS DEL VIRREY"




JUEVES 13 DE MARZO DEL 2014 

CHARLA VIRREINAL"EL ACUEDUCTO DE CHAPULTEPEC"
                                       Y "LAS PERLAS DEL VIRREY"


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Erróneamente se pudiera considerar al Acueducto de Chapultepec como una obra realizada por los españoles para surtir de agua a la Ciudad de México; si bien, esa fue su función, sus orígenes se remontan a la época en que los Aztecas habitaban la región. Estos sistemas hidráulicos se deben al ingenio de Netzahualcóyotl, tlatoani que gobernó Texcoco durante el siglo XV y que ideó un sistema para irrigar los “jardines del Texcotzingo”, por medio de canales y la acción de la gravedad corría el agua desde los manantiales ubicados en las montañas cercanas a la ciudad de Texcoco.

Fuente del acueducto en el antiguo pueblo de San Miguel Chapultepec
Cuando los Aztecas empezaron a buscar alternativas para abastecer de agua a sus habitantes, se consultó al Rey Poeta Netzahualcóyotl hacia 1466, quien ideó la construcción del “aochpango” o acueducto hecho de argamasa que constaba de dos vías y que llevaba el agua desde los manantiales del Bosque de Chapultepec, atravesaba las aguas del lago y llegaba hasta la ciudad. Esta ingeniosa obra consistía en que, mientras un acueducto se mantenía en uso, el otro era reparado o se le daba el mantenimiento adecuado para evitar enfermedades y epidemias. Dicho uso fue descrito por Hernán Cortés al Rey de España en sus Cartas de Relación.
La obra surtió de agua a la capital azteca hasta que el propio Cortés, al mando de su ejército sitió la ciudad hacia 1521 y ordenó tirar parte de esta para bloquear el abastecimiento de agua potable a la ciudad; de igual forma lo había hecho con el resto del sistema hidráulico que habían diseñado los indígenas para el Lago de Texcoco.
Si bien terminada la conquista y durante el periodo colonial se habían levantado otras obras hidráulicas como el Acueducto de Santa Fe, para proveer de agua a los habitantes de la capital del virreinato, en el año de 1711 y siendo Virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva se ordena la construcción del nuevo acueducto (Acueducto de Chapultepec) y se termina bajo la administración del Virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa hacia el año de 1779. Constaba la obra de 904 arcos trayendo el agua desde los mismos manantiales de Chapultepec, atravesaba la Calzada de Chapultepec y la de Belén, recorriendo una distancia de un poco más de 3 kilómetros y llegando hasta una hermosa fuente ubicada frente a una capilla y plaza. La fuente fue conocida popularmente como “Salto del Agua”; dichos monumentos todavía se conservan y están ubicados en el cruce de la calle de Izazaga y el Eje central Lázaro Cárdenas, cabe mencionar que esa es una réplica y la original es resguardada en el Museo Nacional del Virreinato ubicado en Tepotzotlán.
Al acueducto se le conoció también de forma popular como los “Arcos de Belén”. Se sabe que estas aguas eran para el uso de la población de bajos recursos de la ciudad, ya que eran consideradas como “aguas gordas” (se le consideró una calidad salitrosa); mientras que el “agua delgada provenía del Acueducto de Santa Fe.
A fines del siglo XIX el acueducto entró en desuso y fue derribado. Solo se conservan 20 arcos sobre el camellón central de la Avenida Chapultepec, casi a la altura del metro Sevilla. También se conservan dos hermosas fuentes: La de Salto del Agua –bajo estas líneas- y la fuente que abastecía al desaparecido pueblito de San Miguel Chapultepec y que se ubica a la salida de la estación del Metro Chapultepec en un lamentable estado y aguardando por una urgente restauración que devuelva dignidad al monumento de este mes.
Fuente del Salto del Agua donde terminaba el acueducto de Chapultepec.

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